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jueves, 2 de marzo de 2017

THE AFFAIR Tercera Temporada



Showtime, 2016
Creada por Hagai Levi

Nota: 3


Cuando The Affair entró en nuestro mundo seriéfilo, puso todo patas arriba. Una serie que apostaba por los distintos puntos de vista, con una aventura entre dos personas totalmente distintas pero que se encuentran perdidas en el mundo. Los sentimientos, la soledad y el deseo impregnaban cada capítulo de la serie, donde esa revolución narrativa nos hacía disfrutar cada semana.

Dos temporadas de gran nivel, con un final que nos hizo levantarnos del sofá, y apostar por una tercera que se centrara en lo acontecido en el capítulo final de la anterior, en cómo se desenvolvería la entrada de Noah a la cárcel, cómo sería el sentimiento de culpabilibadad tanto de Helen como de Alison y sí éste le llevaría a contar la verdad a terceras personas que hicieran que todo se tambaleara.

Sin embargo, la tercera temporada no ha podido ser más aburrida y absurda. Lejos quedaron las tramas llenas de deseo sexual, desconfianza y locura que The Affair aportaba a la television. Ha sido una temporada que sabíamos desde el segundo capítulo lo que iba a pasar, y no nos gustaba, pero ya con el penúltimo lo reafirmamos. ¿Qué han hecho con la serie? ¿Por qué nos han querido meter una historia sin sentido sobre Noah que a nadie interesa? ¿Por qué incluir un quinto punto de vista que poco o nada aporta a la historia?


No hay nada que destacar de este año, porque se ha hecho monótono, sin gracia. No nos ha proporcionado ningún tipo de empatía, ni sentimiento por Noah. ¿Por qué intentar cambiar nuestro punto de vista sobre un personaje que no gusta como Noah? No hemos de amar a cada personaje que salga en una serie, ahí reside la gracia, que alguien te atraiga y sin embargo quieras todos los males para él. Entonces, ¿por qué meternos con calzador sus traumas infantiles? ¿Qué ha aportado eso? ¿A alguien le ha gustado?

Hay demasiados interrogantes sin respuestas, pero lo que está claro es que esa calidad que la hacía una gran serie se ha perdido entre tramas mediocres y con poco sentido. A estas alturas tenemos claro que la serie debió acabar en aquel final de la segunda temporada que por muy abierto que quedara era redondo para rematar la serie. Pero una vez más ganan los números y si una serie tiene audiencia cuesta finalizarla y necesitan sacar nueva temporada antes de un año, no vaya a ser que los fans se enfaden.

Profundizar en los sentimientos de los demás es algo que pocas series lo consiguen, por la supuesta falta de interés de los espectadores o por el pobre ingenio de los guionistas, pero The Affair lo hacía bien, y es una auténtica pena que hayan abandonado su punto fuerte, donde poder sacar más jugo. Sabemos lo que queremos de The Affair, y desde ahora también sabemos lo que no.


Aquí podéis encontrar nuestras críticas de la primera y segunda temporadas.

jueves, 14 de enero de 2016

BILLIONS (Piloto)

Billions es una lucha de egos. Una lucha entre Chuck Rhoades, fiscal general de los EE.UU., implacable en su lucha contra el fraude fiscal, y Bobby “Axe” Axelrod, un multimillonario que cae bien a todo el mundo por sus obras de caridad, único superviviente de su empresa tras los ataques del 11S que está gastando más de lo normal y ha de ser investigado. Para más inri, la mujer de Rhoades, Wendy, es la psicóloga encargada de motivar a la plantilla de la empresa de Axe.

Estamos ante un drama que funciona, porque el argumento tiene peso y nos atrae. No es una serie policial, tampoco una serie de abogados al uso. Es una serie en la que no hay buenos y malos. De hecho es fácil que empalicemos más con Axe, aún sabiendo que está metido en negocios turbios, que parte con ventaja en sus jugadas en la bolsa al más puro estilo de El lobo de Wall Street pero que es padre de familia, ayuda a sus vecinos de toda la vida o paga los estudios de los hijos de sus exsocios. Así que quien debería ser el bueno en esta historia, Rhoades, posiblemente sea visto como el villano que quiere terminar con la buena vida de Axe. También nos atrae porque, aunque el fraude fiscal es un problema histórico, está muy en boca de todos en la actualidad y nos gusta mucho que nos cuenten las dos partes de éste, pero no sólo las finalidades sino todo el entramado que tienen unos y otros para cometer este fraude o para tratar de detenerlo.

Sí, la trama nos llama, pero gran parte de la culpa de que queramos ver más de esta serie la tienen los actores. Paul Giamatti (John Adams, Entre copas) es un actor al que conocemos como secundario de lujo en Hollywood y crea un personaje, Rhoades, al que no nos gustaría enfadar. Al otro lado se encuentra Damian Lewis (Brody en Homeland) que nos atrapa desde el principio y del que queremos saber más, desde como hizo su fortuna a como intentará salirse con la suya, pasando por todas las jugarretas que debe hacer para hacerse un poco más rico cada día. Por la función también pasan actores de la talla de Maggie Siff (Tara en Sons of Anarchy) o David Costabile (Gale en Breaking Bad). Pero no nos engañemos, no estamos ante una gran serie (o no lo parece), pero sí ante una que nos proporcionará interés y entretenimiento, así que hay que tenerla en cuenta. Creada por Showtime cuenta con 12 episodios en su primera temporada.


Conclusión: Veremos (cuando podamos) la temporada completa.

lunes, 28 de diciembre de 2015

THE AFFAIR Segunda Temporada


Showtime, 2015
Creada por Hagai Levi

Nota: 8’5


Poco ha quedado de aquella serie que tanto nos sorprendió en 2014, en la que nos contaban la infidelidad entre un profesor y una camarera siempre desde el punto de vista de ambos, con la excusa de un interrogatorio policial. Aquella serie tan original, ha derivado en otra mayor, mucho más completa, en la que la tensión abunda en cada episodio y donde hemos aprendido a comprender las acciones de cada protagonista después de preguntarnos una y mil veces porqué tomarían determinadas decisiones. La escena final de la temporada pasada era la policía entrando a casa de Alison y Noah para detener a éste, en ese presente que nos contaban con cuentagotas cada capítulo, y teníamos muchas ganas de saber que había ocurrido a continuación.

Las cosas han cambiado, como ya hemos dicho, esta temporada. Para empezar ya no hay dos puntos de vista, sino cuatro. Se han sumado Helen y Cole, ampliándonos mucho la información y con tramas paralelas a la historia que seguíamos y que han resultado ser el punto fuerte de la temporada. Si el año pasado disfrutábamos muchísimo de las interpretaciones de Dominic West y Ruth Wilson, este año han cambiado las tornas y tanto Joshua Jackson como, sobre todo, Maura Tierney nos han regalado los momentos interpretativos de mayor intensidad. Además, al acercarnos al presente y acabarse el interrogatorio, el sistema de las distintas versiones de la misma trama perdía fuerza, por lo que, aunque en ocasiones sí que nos las muestran, la serie está más pendiente de contarnos diferentes tramas en cada personaje, de manera que avanzamos a un ritmo mayor.


La temporada comenzaba en el presente con Noah detenido, acusado de atropellar a Scotty Lockhart y con Helen ofreciendo los servicios de su abogado para defenderlo, una trama que avanzó poco a poco y en la que cada nueva pista era una sorpresa que nos dejaba sin aliento al final de algunos episodios. Por otro lado teníamos el pasado, donde ya no resplandecía el romanticismo como hace un año sino que la pareja, que había empezado a vivir junta, no se compenetraba como cabría esperar. Noah está obsesionado por darle un final especial a su segundo libro, mientras Alison espera en casa la llegada de su pareja. Necesita algo más en su vida y se siente atrapada por la relación, incapaz de confiar plenamente en él. Mientras, Helen inicia una nueva relación con Max, sabiendo que no va a ninguna parte, y Cole, destrozado por la ruptura, está viviendo una vida triste en solitario.


Las vidas de estos personajes varían muchísimo a lo largo de la temporada con altibajos que nos han hecho llevarnos las manos a la cabeza en más de una ocasión, preguntarnos el porqué de sus decisiones o entenderlas perfectamente, odiarlos y amarlos. No son las mismas personas al comienzo y al final, y eso nos encanta. Incluso llegamos a entender a Noah cuando ya no podíamos odiarlo más, para que finalmente nos deje sin palabras en esa escena final en la que se veía sin salida y optaba por la decisión menos egoísta, más valiente. No podemos pedirle más a esta serie. El año pasado ya ganó sendos Globos de Oro a mejor serie dramática y mejor actriz (Ruth Wilson), y este año, aunque incomprensiblemente no está nominada como serie, sí lo está Maura Tierney a mejor secundaria y no podemos más que reclamar ese premio que tanto merece. Podéis refrescar nuestra opinión de la primera temporada aquí.

Lo mejor: Maura Tierney.

Lo peor: El final de temporada podría ser un buen final de serie. Confiamos en que la tercera temporada merezca la pena.

martes, 29 de septiembre de 2015

RAY DONOVAN Tercera Temporada


Showtime, 2015
Creada por Ann Biderman

Nota: 7

¡Cuánto ha cambiado esta serie en un año! Parece que los guionistas se han puesto las pilas y han reformulado el estilo narrativo, que aunque sigue los mismos pasos que temporadas anteriores, nos deja ver lo que buscábamos cuando elegimos ver esta serie por delante de otras y que sólo nos habían ofrecido con pequeñas pinceladas años atrás. Elegimos Ray Donovan en un principio, cuando sabíamos más bien poco sobre la trama, porque queríamos disfrutar con esa visión del solucionador de problemas, esa mezcla perfecta que nos prometían entre el Señor Lobo y Vic Mackey. Y sólo nos la mostraron en el piloto y en una serie de tramas sin sentido que vinieron a continuación y que no eran más que simple relleno para hacer más llevaderos los capítulos. Hasta esta temporada que, gracias al guión, hemos podido disfrutar del Ray que andábamos buscando.

 Que nadie se engañe a estas alturas. Éste es un drama familiar, con algo de ficción podríamos decir, pero familiar. Las tramas importantes son las que envuelven a la familia y cuantos más miembros estén envueltos en ella, mejor. Arrancamos con Terry en prisión, nunca debió llegar a ese punto, no debió hacer caso a Mickey, pero los actos tienen sus consecuencias y lo está empezando a pasar mal a cuenta de las peleas con los arios. Bunchy sigue hundido, sin esperanzas de arreglar ese problema que arrastra desde la niñez y que le impide tener una vida social normal. Abby ha dejado las cosas claras en casa, mientras su marido no sea sincero se queda fuera, y aunque quiere tenerlo de vuelta hace todo lo posible por mantenerse firme. Conor, por el bien de la serie, ha tenido una presencia casi nula esta temporada, mientras que el peso de los hijos ha caído sobre Bridget, que ha sido una de las grandes sorpresas con una actuación brillante dentro de una trama un tanto cuestionable (el profesor de matemáticas menos inteligente de la historia).

Y después tenemos a Mickey Donovan, peso pesado de la serie, interpretado de maravilla por Jon Voight, quien probablemente sea el personaje más destructivo de la actualidad televisiva. Todo lo que pasa por la cabeza del abuelo de la familia tiene opción de acabar en muerte pero eso no le frena a la hora de proponerlo como negocio serio a su familia y omitir los riesgos. Este año tocaba el proxenetismo con venta de cocaína incluida y para más señas, con la mafia armenia incluida, buscando llevarse el cincuenta por ciento del pastel. Mickey sigue creyendo que puede con todo y eso siempre involucra a alguno de sus hijos que, en lo que entendemos como la parte de ficción de la serie, siguen confiando en él y cayendo uno tras otro. Al finalizar la temporada parece que ya todos han aprendido.

Y por fin tenemos al protagonista, a Ray, a un Liev Schreiber más plano y vacío que nunca. Un papel principal que nunca pasará a la historia de la televisión, y es que no tiene absolutamente nada. La antítesis de Tony Soprano. Y eso no impide que tanto en Emmys como en Globos de Oro esté año tras año nominado, sabiendo que jamás se llevará uno, simplemente por ser un actor respetado del cine que ha dado el paso a la televisión y que ha sido totalmente desaprovechado. Algo así como las nominaciones a Matt LeBlanc en comedia por Episodes. Voight ya se llevó un Globo a mejor secundario hace dos años, ahora pedimos la nominación para la gran revelación del año, un actor capaz de hacer grandes papeles cómicos como dramáticos, Eddie Marsan (Terry).

A parte de su gran labor interpretativa, ha sido la evolución de este personaje lo que más nos ha gustado de la temporada. Como afronta su enfermedad, primero con miedo y después con la ayuda de Abby formando ese gran equipo indispensable para la familia. Al igual que Bunchy, ahora Brendan, que por fin parece haber encontrado su camino.


Por otro lado, entre las novedades de este año, tenemos al gran Ian McShane como Andrew Finney, un millonario algo turbio que contrata a Ray y nos ofrece la excusa perfecta para disfrutar de su trabajo. También tenemos a Katie Holmes, interpretando a su hija, y tratando de convencernos de que es una femme fatale, algo de lo que está bastante lejos. La familia Finney ha sido el trampolín perfecto para poder disfrutar por fin de esta serie que volverá el verano de 2016 para una cuarta temporada.



Lo mejor: Eddie Marsan y ver a Ray en todo su esplendor.

Lo peor: ¿Puede seguir funcionando esta serie?

martes, 3 de marzo de 2015

THE AFFAIR Primera Temporada




Showtime, 2014

Creada por Hagai Levi

Nota: 8



Cuando vimos que uno de nuestros personajes favoritos volvía a aparecer en una nueva serie no tuvimos dudas en ver The Affair. El gran McNulty volvía a la pequeña pantalla, dejando de lado a ese inspector de homicidios, acompañado esta vez de Ruth Wilson, que dejaba de lado su papel de psicópata en Luther para traernos una grandísima interpretación. Pero vayamos por partes.


The Affair, como el propio nombre indica, nos cuenta la historia de una infidelidad, contándola desde los dos puntos de vista de nuestros protagonistas. Quizás esto es la parte más fuerte e interesante de la serie; los capítulos se dividen en dos, donde cada parte es contada desde distintas perspectivas. Vemos la vida de Noah Solloway (Dominic West) un profesor e intento de escritor cuya vida es casi perfecta, con un suegro repelente y una mujer cuyos objetivos ahogan al protagonista, casi sin ser consciente de ello. Y en el otro plano nos topamos con Alison, una camarera de un pequeño pueblo costero que vive de los turistas veraniégos con una culpa que le atormenta día tras días y que le impide avanzar.


Capítulo tras capítulos vamos conociendo la vida de Noah y Alison, como crece su confianza, avanzan sus miedos e inseguridades y sus sentimientos se entremezclan con su rutina diaria, donde el fin de verano supone el fin de su relación. Es como una historia quinceañera con una máscara de problemas adultos. Pero la historia no termina en una compleja infidelidad, sino que estamos ante una investigación por el asesinato de un ciudadano del pueblo, y es ahí donde The Affair juega con el espectador, dando giros inesperados en los últimos capítulos, y es que no todo puede ser amor, sexo y enfados familiares.

Como decíamos unos de los atractivos principales de la serie son los puntos de vista de los protagonistas, donde como en la vida misma las versiones cambian ligeramente dependiendo de quien las cuente, pero también es este el mayor punto negativo ya que en determinadas escenas estos recuerdos son radicalmente opuestos, como es el caso de una de las escenas finales en casa de los Lockhart. Y aquí reside nuestra duda, ¿pueden existir dos versiones tan diferenciadas sobre lo ocurrido o es que uno de los dos nos está ocultando cierta información con el fin de manipularnos a los espectadores y, tal vez, a sí mismo?

La Intro es una auténtica maravilla, con la voz de Fiona Apple, mientras se ven diferentes planos y secuencias del mar. En nuestra opinión dicha intro deja ver mucho más de la serie de lo que creemos. Ese oleaje emocional, una resaca que nos lleva hacia adentro, cuando queremos ir hacia la orilla.

Los últimos momentos de la primera temporada comienzan a mostrarse uno de los grandes interrogantes que se mantiene durante toda la serie; no nos extraña que The Affair se llevara el Globo de Oro a mejor serie, porque ShowTime ha hecho una gran serie, dejándonos con la boca abierta, y si encima podemos disfrutar de las actuaciones de Dominic y Ruth (ganadora del Globo de Oro a mejor actriz por su papel en ésta) pues sólo podemos esperar una segunda temporada que deseamos que llegue pronto y no pierda la magia que mantiene durante toda primera.

Lo mejor: El acierto de los dos puntos de vista.

Lo peor: El engaño de los dos puntos de vista.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

RAY DONOVAN Segunda Temporada















Nota: 5

La verdad que es una pena. Es una pena que una serie con tantísimo potencial nos haya dado una segunda temporada tan vacía de emociones. No digo que la primera fuera una obra maestra, pero nos abrían las puertas a esta familia tan compleja como son los Donovan y a un mundo, el de Ray, que aunque ya lo hayamos visto de mejor o peor manera tanto en el mundo del cine como en la televisión, siempre se hace atractivo.


Para quien no lo sepa, Ray Donovan (Liev Schreiber) es un solucionador de problemas, una especie de Sr. Lobo pero con la violencia como principal arma. Dirige su empresa, es padre de familia, tiene tres hermanos con los que comparte un oscuro pasado y un padre desastroso, que resulta ser la verdadera estrella de la serie, Mickey Donovan (Jon Voight). Y es que si la temporada pasada éste se llevo un merecido Globo de Oro (por encima de los no menos merecidos Aaron Paul y Corey Stoll), este año han tratado de explotar su personaje al máximo, dejando a la serie cojeando de varias patas. Pero vamos por partes.

Atención, posibles Spoilers.


Pues bien, el gran fallo de la serie que ya se notaba en la primera pero en esta ha sido la confirmación, es el hecho de que no vemos lo que nos querían vender en un principio. ¿Dónde está ese solucionador de problemas? Sólo veo a un tipo hasta el cuello de problemas en los que se ha metido el solito intentando proteger a su familia y para ello pone a todo su equipo de niñeras. Vale que en el piloto nos dejaran ver un poco su modus operandi pero hasta ahora poco más hemos visto, algún trabajo con el actor, cuatro visitas a los abogados y poco más. ¿Cómo estos abogados pueden pagar tanto dinero a Ray por no hacer prácticamente nada? 

Cuanto más conocemos a Ray más nos damos cuenta que en el fondo es un asesino sin escrúpulos, un infiel nato a su mujer sin mostrar el mínimo arrepentimiento, y sin embargo, se enamora de una periodista. Son cosas, detalles, que no nos cuadran en la historia que nos quieren contar. Ray es capaz de ir a prisión, de tirar todo por lo que ha luchado con tal de mantener la seguridad de una persona que claramente lo ha utilizado.

Y luego está la familia, Abby Donovan con un claro síndrome de Carmela Soprano, es decir, darte cuenta en plena madurez de tu matrimonio que tu marido no es como creías en un principio y que no te gusta lo que ves a diario. Eso sí, Paula Malcomson (Deadwood), como ya nos tiene acostumbrados hace un gran papel, al igual que su hija en la serie, no puedo decir lo mismo del niño. Por otra parte están los hermanos de Ray: Terry, Buchy y Darryl; geniales, que al final resultan ser las tramas que más nos marcan de la serie y lo que más queremos ver. Y es que lo mejor de esta temporada ha sido esa entrañable reunión familiar por el cumpleaños de Conor en el 2x07 y los dos últimos capítulos, cuando más veíamos evolucionar a la familia al completo.

En cuanto a las nuevas incorporaciones, destacan dos personajes por encima del resto; Hank Azaria, acostumbrados a verlo en papeles cómicos, como el próximo director del FBI Ed Cochram y el gran Wendell Pierce, un actor que con dos series ha creado dos de los personajes más importantes y entrañables de la historia de la televisión1, y que, sin embargo, aquí ha estado totalmente desaprovechado, como un agente de la condicional adicto al juego y corrupto por necesidad. Quien más ha llamado mi atención ha sido Shorty (Steph DuVall) con este personaje anciano, adicto y enfermo, quien nunca será galardonado con un premio pero que bien podría serlo. Y es que una de las cosas que más pueden molestar es lo desaprovechado de un gran reparto.


Y es que son tantas las cosas que han llamado mi atención en esta temporada… Una sobre todo, repetida tanto en el 2x01 cómo en el final. Y es que nos encontramos a Mickey hablando con un delfín y un caballo. ¿¡Qué es esto!? La primera vez lo entendí como el sueño de un hombre mayor; “Ya no eres el capitán, Mick” pero viéndolo en las carreras y como esto influye en la historia me da que pensar que los guionistas se han  quedado sin recursos narrativos para hacer que la historia crezca, y eso ya son palabras mayores. ¿Y qué hay de las historias de relleno? Como el tema sexual de Ray con Deb y su novio, que ni nos interesa ni tiene ningún sentido para la historia, por no decir el poco sentido que tiene en sí mismo.


Showtime lanzó la serie en cuanto comenzó la octava, y última, temporada de Dexter, tratando de atraer a sus fans. Y la verdad, esta se acerca más a las últimas que a las primeras temporadas de nuestro querido asesino en serie. Y es que si en algo es experta la cadena es en destruir todo el potencial de las primeras temporadas de sus series, como es el caso de las nombradas, Homeland o Californication. ¿Pasará lo mismo con Shameless?


Lo mejor: Si no la tomas en serio puede ser una serie entretenida. Y algunas interpretaciones.

Lo peor: Está muy desaprovechado todo su potencial.

1. Estos personajes son Bunk Moreland y Antoine Batiste, de The Wire y Treme respectivamente.