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viernes, 5 de febrero de 2016

Crítica SPOTLIGHT


EE.UU. 2015
Escrita por Thomas McCarthy y Josh Singer
Dirigida por Thomas McCarthy

Nota: 8

El argumento es sencillo pero sobrecogedor: un grupo de periodistas de la sección de investigación del Boston Globe llamada Spotlight empieza a descubrir en el año 2001 una trama en la que la iglesia católica ha estado ocultando los escándalos sexuales por parte de los sacerdotes de la ciudad de Boston. Estamos ante un drama periodístico en el que lo importante es la investigación, así como conocer las funciones de los diferentes responsables del periódico. Ésta es una cinta basada en hechos reales, que sabe lo que quiere contarnos y que, por tanto, va al grano. No se anda por las ramas con tramas innecesarias, sabe que la información es primordial y sabe cómo engancharnos a ella.


Es una película necesaria, ya que nos cuenta un tema de rabiosa actualidad que, como ya sabemos, el Vaticano trata de ocultar a toda costa. Aquí vemos como es el nuevo director del diario, interpretado con acierto por Liev Schreiber, quien propone la noticia al equipo de investigación y cómo estos van sacando a la luz las pruebas gracias a la colaboración de algunas de las víctimas o de su abogado. En esta trama entran todas las partes, así que también vemos a policías, abogados defensores de la Iglesia o mediadores. Es la cantidad de nombres e información incompleta la parte negativa de la película, que nos hizo dudar en un principio de quien hacía qué o qué papeles eran los que faltaban, para ir descubriendo, mientras avanza la historia, tanto los casos en sí como toda esa información que no habíamos entendido.


Irremediablemente esa oficina en la que trabaja Spotlight nos ha recordado al sótano donde trabajaba el equipo de McNulty en The Wire, incluso los papeles de cada uno de los periodistas nos recuerdan a algunos de los personajes del mítico grupo. Como curiosidad, Thomas McCarthy, director de esta cinta, interpretó al periodista de cuestionable moral en la quinta temporada de esa serie. Los actores de esta cinta trabajan a la perfección en conjunto, ya que sin grandes complicaciones interpretativas consiguen regalarnos personajes muy creíbles. Nos quedamos con Mark Ruffalo, pero todos están soberbios; Michael Keaton, Rachel McAdams, John Slattery o Stanley Tucci. La historia es asombrosa a la par que vergonzosa y merece ser vista, está hecha con un gran acierto.

Lo mejor: La gran labor periodística queda perfectamente reflejada.

Lo peor: El lío de nombres inicial te hace seguir la trama a la par que resolver tus dudas sobre ellos.

martes, 24 de noviembre de 2015

Critica OCHO APELLIDOS CATALANES

España, 2015
Escrita por Borja Cobeaga y Diego San José
Dirigida por Emilio Martínez-Lázaro
Nota: 4’5

Ocho Apellidos Catalanes no funciona como película. Arrancaba de una manera magistral con una repetición de escenas entre los personajes de Rafa (Dani Rovira) y Koldo (Karra Elejalde) que provocan unas carcajadas constantes y que nos hacían presagiar una gran comedia. Nada más lejos de la realidad, la historia, que más tarde analizaremos, avanza muy rápido y a los quince minutos entra en escena Catalunya, y es aquí donde la película decae. Y no es que el motor cómico trabaje a menos potencia, es que la calidad del film a partir de este momento es nula, la trama es simple, predecible y aburrida, y los chistes no son buenos. No podemos negar que alguna que otra carcajada nos echamos durante la película, pero en momentos puntuales precedidos de largos espacios en los que la sala de cine permanecía en silencio, y que la rompían los momentos de protagonismo de los personajes antes mencionados.

La aparición de los nuevos personajes a la historia que todos conocíamos es un poco forzada; Amaya se ha vuelto a enamorar, esta vez de Pau, un artista hipster catalán, y se van a casar tres días después de que la noticia llegue a oídos de Rafa, que sabe que es el tiempo que necesita para recuperarla, mientras preparan una farsa para que la abuela del nuevo novio crea que algo ha cambiado en su tierra. Los personajes, no vamos a mentir, están muy logrados y muy bien interpretados: tanto Berto Romero, que hace un papel de lo más creíble como el pseudo-artista que tiene que estar a la última como Rosa María Sardá como la señora independentista que es la manda más en su casa y en su pueblo. Pero no es suficiente, están metidos en la historia con calzador. Desde el minuto 1 de su aparición se sabe que Amaya no siente nada por Pau. Y ya no hablemos de la otra historia detrás, la de Belén Cuesta enamorada en secreto de Berto, que parece ser la única manera que encontraron los guionistas para dar sentido a la trama y que sólo hace que pierda verosimilitud.


Otras cosas que sobran son tramas enteras, como los españoles del pueblo catalán o la historia de la guardia civil, un intento fallido de continuar el éxito de Curro y Joaquín con otros cómicos españoles pero que no funciona por ningún sitio, que está metido como simple relleno, sin disimular y que además de no aportar nada a la historia, hace que pierda gracia. Tal vez, al tocarle de cerca, esta vez, a los catalanes sientan más cómica esta cinta que el resto, ya que no hay nada como reírse de uno mismo, pero a nosotros ya no nos la venden; por favor, que no haya una tercera parte, que sería cuanto menos predecible tras este final que, ojo, es de los peores finales que he visto en mucho tiempo. Totalmente abrupto, justo cuando la historia podía pegar un giro de 180 grados nos despiden y nos meten unas imágenes sacadas de las peores comedias románticas americanas. No, gracias. Y que la academia no nos tome por tontos un año más otorgando los premios para contentar al público que acude a las salas.

Lo mejor: El dúo Rafa – Koldo.

Lo peor: La historia.

martes, 15 de septiembre de 2015

Crítica LA VISITA

EE.UU. 2015
Escrita y dirigida por M. Night Shyamalan

Nota: 7’5


No estamos ante una cinta inteligente como pudieron ser sus primeras obras pero sí ante una muy efectiva. Y es que si queríamos pasar un mal rato lo vamos a pasar, y de regalo unas cuantas risas, porque esos guiños simpáticos que veíamos en el trailer se convierten en un humor negro muy fresco que nos ha hecho pasar un muy buen rato. Para rematar; un giro de guión marca de la casa, que he de admitir, no intuí en ningún momento, para sorpresa de mis compañeros de cine. M. Night Shyamalan ha vuelto a hacer una película decente, y eso hay que celebrarlo.

La trama es más bien sencilla, y por eso queríamos distanciarla de sus otras películas como El Sexto Sentido o Señales; dos hermanos, Becca y Tyler, se van a pasar una semana a casa de sus abuelos a quienes no conocen por una discusión años atrás de su madre con éstos. Todo transcurre con normalidad hasta que su abuelo les advierte que a partir de las nueve y media no se puede salir de la habitación y, por supuesto, a esa hora empiezan a oír ruidos extraños en su casa que proceden de una conducta muy rara de su abuela.


Esta conducta aumenta en rareza según avanzan los días y no sólo en ella, sino que su abuelo también parece esconder algo. Lo que en un principio parecían unas vacaciones encantadoras para conocer a sus abuelos se convierte en una semana horrible en la que cada noche es un reto y cada día hay algo que descubrir para intentar entender este comportamiento.

Una de las grandes hazañas conseguidas por Shyamalan en esta película es que está rodada de manera que en todo momento, lo que vemos, es grabado por alguna de las cámaras de Becca, que trata de hacer un documental familiar. Y es que no estamos ante la primera cinta que lo intenta pero sí ante una que consigue que esas grabaciones parezcan realistas y no muy forzadas como podrían ser los casos de Monstruoso o Project X, y que tan bien funcionó en la mítica El proyecto de la bruja de Blair (1999).



Pero los verdaderos protagonistas de la película son las dos parejas. Por un lado, la formada por Olivia DeJonge y Ed Oxenbould, es decir Becca y Tyler, unos actores desconocidos que han llamado nuestra atención por las dotes interpretativas de ella y por el humor de él, que cualquier niño no sería capaz de conseguir. Estamos ante una cinta que utiliza de una manera espléndida el humor para relajar las tensiones que nos produce su parte de thriller y terror, y eso es en gran parte gracias a este niño. Por el otro lado tenemos a los abuelos, los actores Peter McRobbie y Deanna Dunagan, que asumen toda la tensión y que nos regalan algunos momentos de auténtico humor negro.

Es una gran película que desde aquí recomendamos pero no podemos olvidar que estamos ante el director de El Sexto Sentido (1999), El Protegido (2000) o El Bosque (2004) y es por ello que no sorprende si le pedimos un grado mayor de imaginación para la próxima, aunque nos alegramos de que vuelva a su senda tras los fracasos de los últimos años.

Lo mejor: Consigue dar miedo y que pases un buen rato.

Lo peor: Tras el giro de guión el desenlace es muy rápido e intenso.

lunes, 27 de julio de 2015

Critica DEL REVÉS (INSIDE OUT)


EE.UU. 2015

Escrita por Michael Arndt
Dirigida por Pete Docter y Ronaldo Del Carmen

Nota: 9

Pixar lo ha vuelto a lograr. Llevábamos desde que Toy Story 3 viera la luz (Septiembre de 2010) esperando otra gran cinta de la factoría y nos ha sobrepasado, ha resultado mucho mejor de lo que podíamos esperar. Algún día querremos hacer un ranking ordenando las 15 películas de la firma y nos supondrá un quebradero de cabeza para elegir el Top 5 entre las ya mencionadas, Up, WallE y Buscando a Nemo. Estamos ante una película que rebosa imaginación en el planteamiento y en todo el detallismo que posee, con unos personajes únicos que entran directamente en nuestro cajón de grandes personajes como si deseáramos haberlos conocido en nuestra infancia para disfrutarlos aún más, aunque no nos engañemos, ningún niño la va a disfrutar como un adulto, no de la misma manera.

La película nos sumerge en dos realidades diferentes, por un lado tenemos a Riley, una niña que ha crecido en Minnesota, que vive feliz con sus padres y que le encanta jugar al hockey con sus amigas. Por otro lado está el interior de la cabeza de Riley, donde sus emociones tienen un papel fundamental, ya que tratan de guiar a nuestra protagonista hacia la felicidad. Este equipo está liderado por Alegría, y también cuenta con Tristeza, Miedo, Ira y Asco.


Un día Riley se muda a San Francisco, y algo dentro de sí cambia. Tristeza empieza a actuar por su cuenta, un poco por instinto, y afecta al orden que había creado Alegría, lo cual hace que ambas salgan despedidas por accidente de la “sala de control” y sean las otras emociones las que deben controlar a Riley en este período tan importante para ella. Mientras Alegría y Felicidad, verdaderas protagonistas de la película, viajan por el universo creado a raíz de los recuerdos de la niña tratando de regresar a esa sala, ya que observan que la vida de Riley se está tambaleando al faltar ellas.

Es ese universo, y el detallismo que guarda dentro de sí, la gran sorpresa de la película, un desbordamiento de imaginación, donde cabe todo lo que ha pasado por la cabeza de la niña, desde el chico de sus sueños hasta su amigo imaginario, pasando por un sinfín de recuerdos, la mayoría alegres, que su mente va almacenando pero también destruyendo poco a poco. Este descubrimiento del mundo por parte de Alegría y Tristeza, que antes sólo podían ver desde las alturas es un viaje maravilloso hacia esta imaginaria visión de la mente humana que nos ha hecho pasar grandes momentos de diversión, carcajadas, tensión y alguna que otra lágrima.


Como ya hemos remarcado, la imaginación es un eje fundamental en la cinta y en el universo Pixar, pero hay algo que crea cierta alarma: y es que de los próximos seis estrenos que tiene planeados la factoría cinco son secuelas entre las que destacan (manos a la cabeza de los fans) Los Increíbles 2 o Buscando a Dory. Por supuesto estamos seguros de que sabrán hacer grandes cintas y que sólo las hacen porque realmente creen en el producto y no por vender más peluches como ocurre con las cintas de Cars. Y hablando del tema… el merchandising que va a tener detrás esta cinta va a inflar aún más los bolsillos de los productores. ¡Yo quiero ya mi peluche/taza/muñeco de Bing Bong!

Lo mejor: Ese universo único.


Lo peor: El estilo de viaje que hace la protagonista (Alegría) dentro de la parte desconocida de su propio universo nos recuerda al vivido en Rompe Ralph, también de Disney (no de Pixar). Ese descubrimiento por accidente nos resulta conocido aunque éste es infinitamente mejor que el de las máquinas recreativas.

sábado, 20 de junio de 2015

Crítica JURASSIC WORLD

Crítica escrita por LesterMiguel

EE.UU. 2015
Dirigida por Colin Trevorrow
Escrita por C. Trevorrow, D. Connolly, Rick Jaffa y Amanda Silver

Nota: 6

Han pasado 22 años y el sueño de Hammond se ha hecho realidad. Un parque funcional con más de 20.000 asistentes en pleno auge, pero bajo los mandos de Simon Masrani, la octava persona más rica del mundo según la cinta con empresas en el sector petrolífero, telecomunicaciones, construcciones adquirió INGEN empresa de biogenética responsable del Parque de Dinosaurios. Pero las visitas descienden porque las atracciones están muy vistas, como cita la protagonista (Bryce Dallas Howard en el papel de Clayre Dearing responsable de gerencia del parque) “Ven al Stegosaurio como el elefante de la sabana. La desextinción ya no es una moda”. Pues la codicia y la ambición les lleva a crear un nuevo dinosaurio y se trata de un híbrido genéticamente modificado… Claro que el genetista Jefe (BD Wong interpretando a Henry Wu, único personaje que repite en esta película) no revela los patrones que toma para realizar dicha hibridación.

Para los fans de Jurassic Park que se esperaban una película donde se volviese a la isla original, esta nueva carece de guión, de técnicas y patrones que usó Steven Spielberg para las que él rodó. Se nota que Colin Trevorrow se ha leído bien las dos novelas del Chricton por que se reflejan bastantes cosas pero han olvidado darle más coyuntura y puntos de unión con el antiguo parque. Dar más explicaciones a modo visual, por qué ese nuevo parque, cómo se construyó, la vuelta a Isla Nublar, la captura de los dinosaurios salvajes, la zona restringida, etc. Se nota la falta de suspense, falta de tensión, falta integración de dinosaurios animatrónicos, como con los efectos digitales con los que Spielberg le dió magia y peso a su película. Falta de escenas con presencia del antiguo parque, teniendo muchos recursos no los han aprovechado.


Abusa de acción, de sensacionalismo, de CGI (se nota demasiado) y de dar demasiados guiños a la primera queriendo igualarse con agüeros en el guión. La trama es muy predecible, pierde peso cuando se ve como aliados a ciertos dinosaurios depredadores que en las películas anteriores nos hicieron temerles y se atacaban entre si. Está muy bien que los personajes estén sacados de las novelas y los actores hacen una interpretación correcta sobre todo la de Chris Patt (Owen). Que interpreta a un militar situado en la isla para el desarrollo de un estudio con los velocirraptores.

Es una verdadera pena porque no lo tenían nada difícil para posicionarse a la altura de la primera. Si hay alguien que debería retomar el proyecto y ponerse bajo la dirección de estas películas tiene que ser el propio Spielberg, esperemos que así sea si se realizan secuelas. Es una película entremetimiento para vender entradas, cerrar acuerdos con marcas y así darle más peso. Ha funcionado no por el hecho de ser buena si no por ser un blockbuster, estar bajo la marca Jurassic Park y porque se llevaba muchos años esperando. Recomendable para pasar un buen rato, divertida y en el primer visionado nostálgica.

         Lo mejor: Quizá la banda sonora de Michael Giacchino con pinceladas a las sintonías de Jurassic Park creadas por John Williams

         Lo peor: El abuso de CGI en los dinosaurios y paisajes,  la falta de escenas del Primer Jurassic Park.

viernes, 8 de mayo de 2015

Crítica KURT COBAIN MONTAGE OF HECK

Crítica escrita por Mandy Merrick

          EE.UU. 2015

Escrita y dirigida por Brett Morgen


A lo largo de estos años han sido muchos los documentales y películas que han querido acercarnos a la figura de Kurt Cobain pero después de ver Montage of Heck puedo asegurar que estamos ante el documental definitivo.

Lo que en primera instancia diferencia este documental de todos los demás es que por fin la familia de Kurt ha formado parte del proceso creativo. Frances Bean, única hija del artista, llamó hace 8 años a Brett Morgen (On the Ropes, 1999) y le dio pleno acceso a todo el material y los recuerdos que conservaba de su padre. Sólo le dio una instrucción a seguir: quería que este documental mostrase al ser humano que había detrás del mito y tal era su confianza en el director que ella misma figura como productora del documental.

Brett se sumergió durante 8 años en más de 200 horas de audio, música y videos inéditos y más de 4000 páginas de diarios de Kurt; el resultado es uno de los documentales más íntimos y viscerales que se han visto hasta ahora. Con una innovadora manera de mostrar las cosas, el director consigue que el espectador quede atrapado en la complicada e hipersensible mente del cantante.

El documental no sólo usa los recursos habituales como pueden ser entrevistas a familiares e imágenes de archivo sino que, además, saca un extraordinario partido a todo el material inédito, dando vida a sus diarios, haciendo que sus dibujos cobren movimiento y, sobre todo, el original recurso de usar los dibujos de Hisko Husling para ilustrar las declaraciones del cantante.

Todos estos elementos hacen que el espectador entre de lleno en el universo Cobain, penetrando en su cabeza y proporcionándole un detallado retrato del músico. Su infancia marcada por el divorcio de sus padres y su diagnóstico de hiperactividad, el continuo rechazo por parte de sus familiares y la personalidad complicada de Kurt quedan expuestos sin ningún tipo de disfraz. 

Brett Morgen consigue que el espectador capte el sufrimiento de Cobain y pueda llegar a empatizar con él, mostrando abiertamente todas sus adicciones, sus problemas de salud y, sobre todo, la constante fluctuación emocional en la que vivía.

Todos estos elementos hacen que Montage of Heck sea un brillante retrato de su personalidad y lo convierte en uno de los documentales más recomendables de los últimos años, tanto para fans de Nirvana como para los que no lo son por ser emotivo, visceral, ruidoso, duro, divertido, agresivo, melancólico, amoroso y triste. Simplemente como Kurt.

Lo mejor: La participación de toda la familia y amigos de Kurt para brindarle todos los recuerdos que tienen a Frances.

          Lo peor: Final un poco abrupto que algunas personas quizá no lleguen a comprender.


lunes, 16 de marzo de 2015

CRÍTICA THE IMITATION GAME






Dirección: Morten Tyldum

Reino Unido, 2014

Nota: 7



       Desde que vi Sherlock Holmes, me encantó Benedict, y claro, cuando ves que hay una película donde él es el protagonista, solo puedes esperar que llegue el momento para ir al cine y disfrutar de su interpretación. Y aunque el momento llegó un poco tarde, por fin hemos visto The Imitation Game.


            Es así como  Morten Tyldum, director noruego, conocido por la entretenida Headhunters, nos enseña la vida de Alan Turing, un matemático y criptoanalista británico que gracias a su gran inteligencia y poca sociabilidad, consigue crear una máquina para destruir a otra. Es decir, nos encontramos ante un biopic que narra la historia de cómo un pequeño (o gran) hombre consigue crear una máquina lo suficientemente inteligente que sea capaz de descifrar los códigos secretos del gobierno nazi.

            Este film no ha pasado desapercibido para la crítica, y por supuesto, tampoco para nosotros. Nominada a diferentes premios en los Globos de Oro, como mejor película o mejor actor de drama; así como un gran número de nominaciones a los Oscars, ganando el premio a mejor guión adaptado. Quizás en esto último es donde menos de acuerdo estemos; en ningún momento nos proporciona ninguna sensibilidad ni empatía su guión, ni nos hace movernos del sofá debido a grandes frases, aunque debemos reconocer que no hemos leído la bibliografía en la que se basa la película, por lo que confiaremos en nuestros especialistas. Al contrario, Benedict, siguiendo ligeramente su papel en Sherlock, ese personaje narcisista, egocéntrico y con dotes de superioridad, vuelve a tener un papel parecido (en cierta manera claro)  en The Imitation Game , aunque no tan exagerado y sí de una manera más emotiva. 

            Se va desarrollando la película, sufrimos con los personajes y con el gran secreto que deben guardar; y sufrimos con la homosexualidad de Turing, y las estrictas leyes británicas frente a esto.

            
         Sin embargo, no creo que la película solo quiera mostrar como los aliados consiguieron eliminar a las tropas nazis averiguando sus códigos (que también) sino como Alan Turing fue capaz de crear intelingencia, y es aquí donde aparecen grandes frases de la película que aunque son pocas y repetitivas, si nos tocan la fibra sensible e incluso uno de los diálogos entre protagonista y agente policial nos pone los pelos de punta acerca de la “vida de los ordenadores”. Inteligencia artificial, sin más. Y nos preguntamos, ¿qué haría Alan Turing si viviera ahora, con todos los avances científicos y tecnológicos con los que disponemos? 
           
        “A veces la persona que nadie imagina capaz de nada es la que hace cosas que nadie imagina” Una buenísima frase de sobre de azúcar que se repite en diferentes partes de la película y que resumen perfectamente a nuestro triste y angustiado protagonista. Sin embargo, si yo tuviera que poner un título a la película sería: Christopher contra Hitler. Para aquellos que hayan visto el film lo entenderán a la perfección, y a los que no, os dejo con la duda y que os entre la curiosidad de verla, ya que vais a disfrutar de un poco de buen cine.

            Poco tengo que decir de sus actores secundarios, por no decir nada, e incluso decepciona un poco la actuación de Keira Knightley. Si pues, a la película le falta un "algo" para poder tener un notable alto, aunque como venimos defendiendo en toda la crítica, es una gran película 

            Así pues, os animo a que disfrutéis con The Imitation Game y para los que no conocíamos la historia, ahora sabemos quién fue Alan Turing, y qué hizo de forma secreta y casi anónima.

           Lo mejor: Benedict.

           Lo peor: los actores secundarios.

viernes, 6 de marzo de 2015

CRITICA EL FRANCOTIRADOR




         EE.UU. 2014



Dirigida por Clint Eastwood

Escrita por Jason Hall (Autobiografía de Chris Kyle)

Nota: 6’5



Algo fríos nos ha dejado la última película de Clint Eastwood. Una cinta de reivindicación patriótica que si bien no nos ha puesto la carne de gallina como debería, si que nos ha entusiasmado en algunas de sus escenas. Y es que un producto de estas características no es fácil de vender más allá de las fronteras americanas.

El Francotirador (American Sniper) nos relata la historia real, ya conocida por todos gracias a los medios de comunicación de Chris Kyle, un marine estadounidense que en Irak batió el récord de muertes como francotirador. Nos presentan a un Chris (Bradley Cooper) que sin saber muy bien como ganarse la vida y, conmovido por los ataques contra su país, como es el caso del 11-S, decide alistarse en los SEAL, el grupo armado más preparado de los marines. Vemos como en este hombre es la muerte de sus enemigos la única vía posible para alcanzar la paz y, movido por el odio, está dispuesto a todo con tal de garantizar la supuesta seguridad de sus seres queridos.

Estamos ante una cinta en la que el personaje principal no es para nada interesante, es un personaje plano en muchos sentidos, que no produce ningún tipo de empatía con el espectador. Eastwood lo intenta tocándonos la fibra sensible poniendo en el punto de mira de su arma a un niño y solamente consigue arrebatarnos unas gotas de sudor. Quizá donde mayor peso tenga la película es en la evolución de nuestro protagonista, una vez que vuelve a casa, con la mente puesta una y otra vez en el campo de batalla, esperando una nueva llamada de su superior para poder ayudar a sus compañeros en combate y dar caza al francotirador enemigo que tantas bajas amigas ha causado. Aquí sobresale la interpretación de Sienna Miller, como la mujer de Kyle, intentando hacerle ver que tiene la posibilidad de una vida normal y familiar de vuelta en su país.



Podríamos resumir que esta cinta bélica, al igual que pasara con Fury (David Ayer, 2014) hace escasos meses, posee escenas que realmente pueden emocionar, como la ya descrita del niño o la cena en casa de un iraquí, pero no llega a resultar un película emocionante en su conjunto. Esperamos algo más de Clint Eastwood que desde Gran Torino (para algunos desde Invictus) parece que ha perdido algo de su magia. Mantenemos la esperanza de que vuelva el genio. Por otro lado, y para acabar queríamos remarcar la polémica que hubo con la nominación a los Oscar de Cooper por encima de caracterizaciones irrepetibles como la de Jake Gyllenhaal en Nightcrawler, si bien en aquel momento no podíamos opinar al respecto ya que la película no se había estrenado aún en nuestro país, ya podemos decir sin miedo a equivocarnos que Bradley Cooper es uno de los actores más sobrevalorados por la academia en los últimos años.

Lo mejor: Algunas escenas sueltas que transmiten suspense y la forma de contarnos el sufrimiento del protagonista una vez que está de vuelta en EE.UU.

Lo peor: La historia, y sobre todo su protagonista, no resulta innovadora e interesante.

viernes, 6 de febrero de 2015

CRITICA NIGHTCRAWLER





Escrita y dirigida por Dan Gilroy
EE.UU. 2014

Nota: 8




Estamos ante una película diferente. Estamos ante la ópera prima de Dan Gilroy, un conocido guionista, que nos ha mostrado el lado más oscuro de la televisión. Estamos ante una nueva interpretación sobresaliente de Jake Gyllenhaal. Estamos ante uno de los mejores thrillers de los últimos años, que probablemente acabe convirtiéndose en cine de culto. Pero vayamos por partes.


Nightcrawler nos mete bruscamente en la vida de Lou Bloom, sin miramientos, de golpe. Asistimos a uno de sus robos de chatarra para venderla a peso, y a continuación a una conversación con el chatarrero que nos descubre la personalidad de nuestro protagonista. Lou es un hombre solitario por vocación, que no tiene un objetivo en la vida más que prosperar en el trabajo que consiga hasta llegar a ser el mejor. Aprende lo que sea y rápido, pero no tiene algo que aprender. Hasta que por casualidad asiste a un accidente de tráfico y descubre la forma de grabar el suceso del primer equipo de noticias que llega a la zona. Aquí se da cuenta de que la sangre vende, y mucho. No lo duda, se compra una centralita de radio y una cámara y se dispone a esperar que ocurra el próximo accidente para ser el primero en vendérselo a una cadena de televisión.

El punto fuerte del guión reside en esa deficiencia de moralidad que va aumentando en Lou mientras avanza la cinta, en ver como las cadenas de televisión, en particular la jefa de informativos Nina (Rene Russo), ansían cuales buitres sangre y tragedia, preferiblemente en barrios ricos, para meter miedo en las casas y subir la audiencia. Lo cual tiene cierto punto de crítica a este actual sistema enfermo televisivo. El otro punto fuerte, paralelo al anterior, es la personalidad que aporta Gyllenhaal a su personaje, que transmite magistralmente sus obsesiones, su filosofía de vida de creer en lo que haces, mejorarlo y crecer. Aquí reside la pregunta que se hace el espectador durante la película, ¿hasta que punto está dispuesto a llegar con tal de vender?

Llama la atención que cumpliendo con un personaje principal tan potente y bien elaborado, Jake no haya sido nominado a los próximos Óscar. Un actor que tras Enemy o Prisioners parece haber encontrado su camino tras películas comerciales cuestionables como Prince of Persia. La película cumple con éxito y desde HCS recomendamos su visualización. Un thriller con un punto de comedia negra que seguro no dejará indiferente a nadie.

Lo mejor: Un guión potente y Jake Gyllenhaal.

La frase: “Si me ve, está teniendo el peor día de su vida” 

sábado, 17 de enero de 2015

CRITICA FRIO EN JULIO



EE.UU. 2014

Escrita por Jim Mickle y Nick Damici (Novela de Joe R. Lansdale)
Dirigida por Jim Mickle

Nota: 5’5


Frío en Julio (Cold in July) podría haberse vendido como el regreso al cine del actor Michael C. Hall (Dexter, A dos metros bajo tierra) pero, por lo menos en España ha pasado desapercibida por las salas de cine con sólo 18 copias. En EE.UU. recibió buenas críticas y, aunque salió simultáneamente en cines y VOD, obtuvo una digna recaudación de 450.000 dólares, un acierto si tenemos en cuenta que se trata de una cinta de bajo presupuesto.

La película nos habla de Richard Dane, un padre de familia texano normal y corriente de finales de los años 80, éste es un enmarcador de cuadros que una noche cualquiera sorprende a un ladrón en su casa y que con el miedo del momento le dispara y mata. A partir de este momento Richard se ve involucrado en una serie de violencia y corrupción in crescendo, donde nada es lo que parece y todo el mundo a su alrededor parece ocultarle algo.


Estamos ante un triller con un toque de cine negro que en su comienzo resulta del todo aburrida y predecible, una cinta que podríamos ver sin duda un domingo por la tarde pero que a partir de la media hora de metraje cambia sustancialmente su género para regalarnos un cine de violencia gratuita decente, al más puto estilo Robert Rodriguez. Esto ocurre cuando, en pantalla, se juntan los tres protagonistas: el mencionado C. Hall, Sham Shepard y Don Johnson alternando entre esta violencia y ciertos momentos más o menos cómicos.

En ningún momento deja de ser previsible, y llaman la atención ciertos aspectos negativos, como las intenciones del protagonista a lo largo de la cinta, pidiendo respuestas y adentrándose demasiado en el fango, hasta tal punto en que su vida y la de su familia pueda cambiar pero sin importarle, teniendo en cuenta que en principio tiene una tranquila y calmada vida. Por otro lado la película se mantiene bien y no se llega a hacer pesada pero hay que verla sabiendo a que tipo de cine nos enfrentamos.

Lo mejor: El trío protagonista.

Lo peor: Una estética de violencia sin mucho argumento.

jueves, 18 de diciembre de 2014

CRITICA MOMMY



Canadá, 2014

Escrita y dirigida por Xavier Dolan
Fotografía por André Turpin


Nota: 7’5


Quinta película del jovencísimo director canadiense Xavier Dolan (1989), que vuelve a reunirse con un elenco de actores y actrices conocidos de sus anteriores trabajos y nos trae una historia de amor-odio más que digna. Nos cuenta la historia de Diane Despres, que al conocer que su hijo Steve ha sido expulsado por mal comportamiento del internado en el que se encuentra, decide llevárselo a casa para educarlo ella por su cuenta. Steve, de 15 años, padece ADHD, es decir trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

Diane es una mujer viuda y desde el momento que acoge a su hijo empieza una lucha personal. En su trabajo prescinden de ella por falta de tiempo y su hijo le crea más de un problema. Éste, aunque vemos como tiene un gran corazón y realmente quiere a su madre, tiene ataques de ira repentinos cada vez que alguien le lleva la contraria o no le sigue el juego, que desencadena en verdadera violencia verbal y física. En mitad de la función, de casualidad, aparece un tercer personaje muy importante para esta cinta, se trata de Kyla, la vecina de enfrente, que entabla una buena y sincera amistad con Diane a la vez que empieza a dedicarse a dar clases a su hijo. Ella es profesora, de “año sabático” a raíz de algún trauma que le hace ser excesivamente tartamuda.

Esta película narra a la perfección la evolución de estas tres personas al empezar a conocerse mejor, como esto les ayuda a evolucionar y como todo lo que en un principio parecía tan gris puede tener un nuevo color en el futuro. Especial atención al fragmento en el que suena la canción Wonderwall, de Oasis, que nos da una nueva perspectiva de la vida de nuestros personajes. Aquí Dolan juega con nosotros utilizando un recurso poco visto en el cine pero muy efectivo para transmitir los distintos estados de ánimo y emociones que la película despliega en esos momentos.

Xavier Dolan, que ha sido aclamado y galardonado por distintos motivos en cada una de las cintas que lleva hasta la fecha y que en 2016 pretende dar el salto a Hollywood con la mismísima Jessica Chastain, sabe crear como nadie sentimientos, amor, genio, ira, etc. en sus personajes y que estos nos lo transmitan a nosotros. Qué decir de ellos, Diane (Anne Dorval) y Kyla (Suzanne Clément) hacen un trabajo realmente bueno y profundo pero quien destaca por encima de todos es él, Antoine-Olivier Pilon, creando un personaje totalmente creíble que en sus escenas de excesos llega a hacerte dudar de si actúa o no.

La mayor pega achacable a la cinta es su tramo final, que excede en veinte minutos, a mi parecer. En este tramo sobran escenas que alargan de más y sin mucho sentido la película, tal vez buscando una manera más cómoda de despedirse y cerrar la historia. Así como el hecho de que desde un inicio nos cuenten que la misma está ambientada en una Canadá ficticia en la que los padres pueden abandonar a sus hijos problemáticos en los servicios sociales sin ningún problema, esto da la sensación que es una auto-ayuda que se otorga el director (y guionista) para hacerse más sencilla la resolución de la película.

Lo mejor: La evolución de sentimientos. Y Antoine-Oliver Pilon.

Lo peor: Un exceso de trama final.

lunes, 10 de noviembre de 2014

CRÍTICA PERDIDA


EE.UU. 2014
Guión por Gillian Flynn
Dirigida por David Fincher
Nota: 6,5

       Perdidos nos ha dejado la última película de David Fincher. Y no es que sea eso lo que busca la cinta, ni mucho menos, pero ha hecho que disfrutemos con su lado más real, con su crítica a la dramatización, al acoso de los medios, y odiemos toda su conspiración de paranoia que tiene tras de sí. Ha sido capaz de lo mejor y de lo peor, una lástima que esto último termine llamando más la atención al finalizar la película. Y es que lo que podría haberse convertido en otra gran cinta suya termina por degradarse hasta lo que muchos han calificado como un telefilm para televisión. De esos que acostumbramos a ver haciendo zapping un domingo a media tarde. Pero vayamos poco a poco.


        Perdida, escrita por Gillian Flynn a partir de su propia novela, cuenta la historia del matrimonio Dunne, Amy y Nick, aparentemente feliz, que el día de su quinto aniversario sufre la desaparición de la esposa y todas las pistas conducen al marido.
Es esta la parte de la película que engancha, esta trama en la que Nick ha de investigar una serie de acertijos que dejó su mujer antes de desaparecer misteriosamente como regalo de aniversario, con la policía atacando sin dudar de su culpabilidad y unos medios de comunicación pegados a él las veinticuatro horas del día. Aquí Fincher hace un gran trabajo, es realmente una clase maestra de como un caso mediático en el que no aparece Amy (he de recordar que ésta es la protagonista de una serie de novelas) es manipulado por los medios para convertir a ojos de la sociedad a Nick en el asesino de su esposa, de tal manera que el espectador llega a dudar de la integridad de este personaje, a sabiendas de que no es perfecto. Y es que Perdida nos habla casi en primera persona desde los dos puntos de vista de la relación, con un hombre preocupado por su mujer, haciendo todo lo posible por encontrarla y arreglar su vida que en parte por su culpa se ha desmontado, y con una mujer que, a través de un diario, nos cuenta que no todo lo que vemos es o ha sido tan bonito como podía parecer. Un gran trabajo en el que apreciamos como la sociedad se involucra desde el primer momento en el caso, tratando de ayudar, apoyando a la familia en los difíciles momentos que tiene que pasar y dejándose influenciar por los medios.

       A Ben Affleck se le pueden echar muchas actuaciones en cara, pero tiene un registro que borda, y es éste. El hombre preocupado, tratando de poner una sonrisa falsa para salir del paso, asombrado ante los nuevos descubrimientos. Una persona seria que cree tener controlada su vida y que se le desmorona ante sus ojos. Así que entendemos su elección en el casting por parte del director, algo que hoy en día está siempre rodeado de polémica, y por un grupo de cinéfilos que quieren que Ben se centre en lo que mejor se le da, dirigir. El acoso sufrido durante la mayor parte del film nos recuerda, a mayor escala, al vivido recientemente en La Caza (Thomas Vinterberg, 2012). Cuando a cada paso que da el protagonista intentando salir de las miradas ajenas, el público se fija en cada pequeño fallo para sacarle punta y hacerle lo más sospechoso posible, casi exigiéndole un modo de comportamiento. Una crítica a como este mundo de la televisión del que todos participamos puede jugar con personas ajenas a ello, y poco a poco consigue destruirlas haciéndonos creer a su antojo lo que más venda en ese momento. Algo que pronosticaron en el capítulo Oso Blanco de Black Mirror (2013).

       Y luego está su antítesis, Rosamund Pike en el papel de Amy, protagonista en la sombra. No es que sea una alegría de personaje en comparación con Nick Dunne pero saca a relucir todos los aspectos a los que no llega el actor de El indomable Will Hunting (Gus Van Sant, 1997). Pike es el gran atractivo interpretativo de la cinta, haciendo una gran labor que seguro será recompensada con más de una nominación a grandes premios. Ésta es la parte de la historia que no convence, que relega a esta gran obra que hasta el momento estaba realizando el bueno de Fincher. Esta trama en la que Amy crea un universo paralelo a través de su diario según el cual nada es lo que parece, donde todo está calculado al milímetro. Todo lo que parece perfecto tiene sus puntos débiles e, incluso, grandes oscuridades. 

      La película da un giro de ciento ochenta grados a mitad de su recorrido, lo que la convierte en esta cinta de serie B de la que nos quejábamos al principio de la crítica. Un recurso fácil pero poco convincente por su falta de credibilidad. Al igual que cierta trama con uno de los personajes secundarios que parece demasiado enrevesada, incluso, para como está la película en ese momento. No entraré en esta parte por no desvelar a nadie tal sorpresa. Pero he de decir que esta trama avanza mucho más rápido que la anterior, que nos habría podido parecer un poco lenta. La fotografía corre a cargo de Jeff Cronenweth, en la que es ya su cuarta colaboración con Fincher, y desempeña un gran trabajo, al igual que la BSO dirigida por Trent Reznor y Atticus Ross, quienes ya consiguieran Oscar y Globo de Oro por La Red Social (2010).

       Aunque es innegable su gran labor al frente del biopic sobre el creador de Facebook, esperamos volver a ver al Fincher de Zodiac (2007) o Seven (1995). Mientras tanto se centra en la pequeña pantalla, después de dirigir el piloto de nuestra queridísima House of Cards, ya que próximamente empezará el rodaje de la versión americana de Utopía.

Lo mejor: La representación de todo lo que conlleva una desaparición mediática. Familia, amigos, policía y medios de comunicación.

Lo peor: Un giro presumiblemente fácil.